Diciembre 20, 2021
El Director General Hal Singer publica un nuevo estudio sobre el desequilibrio de poder entre los editores de noticias y las grandes tecnológicas
Facebook y Google reformulan los artículos de los periódicos en vistas previas enriquecidas con titulares, resúmenes y fotos. También recomponen el contenido de los periódicos junto con anuncios. Los periódicos afirman que esta reformulación y curaduría disminuye la probabilidad de que un usuario haga clic en el artículo, privando así a los editores de noticias de clics mientras enriquecen a las plataformas tecnológicas dominantes. Los periódicos también afirman que el reencuadre y la curación disminuyen las suscripciones a los periódicos.
Un nuevo estudio del Director General Hal Singer concluye que permitir que las actuales fuerzas del mercado dicten las "cuotas salariales" de los periódicos -es decir, la parte de los ingresos de las plataformas que revierte en los editores de prensa- garantiza que los periódicos reciban una remuneración significativamente inferior a los niveles competitivos. Según el estudio, esta retribución insuficiente se traduce en subempleo de periodistas y otros empleados del sector de la información, así como en una serie de males sociales asociados a los desiertos informativos locales, como gobiernos locales menos competentes, mayor difusión del partidismo y la desinformación, supresión del estímulo económico a las economías locales y reducción de la diversidad de puntos de vista, especialmente entre las poblaciones minoritarias.
El estudio, encargado por la News Media Alliance, concluye que la mejor manera de corregir este fallo del mercado es que el Gobierno permita a los editores de noticias (ya sean solo periódicos o todos los editores de noticias) coordinar sus negociaciones con las plataformas digitales sobre las condiciones de pago, como se contempla en el proyecto de ley conocido como Ley de Competencia y Preservación del Periodismo. El estudio también sugiere que la negociación colectiva por sí sola podría no ser suficiente para lograr pagos competitivos, en cuyo caso sería necesaria una negociación estructurada entre las partes con un mecanismo de aplicación como respaldo.